La 66 está salpicada de cosas curiosas creadas por el hombre. Una de ellas es el famoso “Cadillac Ranch”, que consiste en una serie de Cadillacs (diez, en concreto) plantados literalmente en el suelo imitando la inclinación de la pirámide Keops.
La idea fue concebida por tres artistas y el dinero para comprarlos (unos 200 $ cada uno) lo puso Marsh que, además, cedió el rancho en el que se encontraban originalmente. Recientemente han sido trasladados a una zona más apartada de la ciudad, en Amarillo (Texas).
Los diez coches están totalmente llenos de graffitis y se invita a cualquier visitante a que deje su huella escribiendo alguna cosa en ellos.



